Como Confederación Democrática de Profesionales Universitarios de la Salud, organización sindical feminista, manifestamos nuestro rechazo al cierre de PRODEMU previsto para marzo de 2027 y nuestra profunda preocupación por sus consecuencias sociales, laborales y sanitarias.
Durante 36 años, PRODEMU ha desarrollado un trabajo dirigido a fortalecer la autonomía y el desarrollo integral de las mujeres, llegando especialmente a mujeres rurales, campesinas e indígenas mediante capacitación, acompañamiento, desarrollo de habilidades y herramientas para avanzar en su autonomía económica.
Desde CONFEDEPRUS sostenemos que esta discusión también es una discusión de salud pública.
La salud no comienza ni termina en un establecimiento sanitario. Las condiciones en que las personas nacen, viven y trabajan; sus ingresos, empleo, educación, redes de apoyo y protección social son determinantes sociales de la salud. Por ello, cuando una política pública fortalece la autonomía económica, las capacidades y las oportunidades de mujeres que enfrentan desigualdades sociales, económicas, territoriales y de género, también está contribuyendo a proteger su salud y bienestar integral.
Cerrar PRODEMU significa debilitar una respuesta del Estado dirigida precisamente a mujeres que pueden enfrentar mayores barreras para acceder a oportunidades de desarrollo. No podemos aceptar que sea sobre las mujeres rurales, campesinas, indígenas y en situación de mayor vulnerabilidad donde recaigan los costos de decisiones que reducen la presencia y protección del Estado.
Esta decisión tiene, además, otra dimensión que no podemos invisibilizar: las aproximadamente 380 trabajadoras y trabajadores que quedarían sin empleo. El desempleo, la inseguridad laboral y la pérdida de ingresos también constituyen determinantes sociales que impactan la salud, el bienestar y las condiciones de vida de las personas y sus familias.
Resulta contradictorio hablar de crecimiento económico, fortalecimiento del empleo y mayor participación de las mujeres en el mercado laboral y, al mismo tiempo, cerrar un programa que durante décadas ha entregado herramientas técnicas, desarrollado habilidades y acompañado a mujeres para avanzar en su autonomía económica y desarrollo integral.
Como trabajadoras y trabajadores de la salud pública sabemos que las inequidades en salud no se resuelven solamente aumentando prestaciones sanitarias. Se requiere actuar sobre las condiciones estructurales que producen desigualdad, pobreza, dependencia económica y exclusión.
Por ello, CONFEDEPRUS rechaza el cierre de PRODEMU y llama a las autoridades a retrotraer esta decisión, resguardar la continuidad de las políticas destinadas a las mujeres, especialmente rurales, campesinas e indígenas, y proteger los puestos de trabajo de quienes durante años han sostenido esta labor en los territorios.
Defender la salud pública también significa defender las condiciones que hacen posible una vida digna. Defender el trabajo, la autonomía económica, la protección social y las oportunidades de las mujeres es también defender su derecho a la salud.
Directorio Nacional CONFEDEPRUS
Confederación Democrática de Profesionales Universitarios de la Salud
